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Enfoques y Modelos para el Desarrollo de Competencias




Las competencias "diferenciadoras" son las que distinguen a una persona con rendimiento superior de los individuos promedio.

Como en un iceberg, los conocimientos y habilidades son los aspectos más visibles. Sin embargo, no suelen marcar la diferencia, sin embargo las actitudes son propias de cada ser humano.

Las competencias se pueden clasificar en 3 grupos: Competencias Humanas, Competencias de
negocio y competencias técnicas.

Los niveles de una competencia Son las agrupaciones de comportamientos o conductas observables que reflejan el nivel de desarrollo de una competencia. Así, quien está situado en el nivel 3 de “Autocontrol”, por ejemplo, demuestra mayor capacidad para controlar sus emociones que quien se encuentra en el nivel 1. En general, cada competencia tiene entre cinco y ocho niveles distintos.

un perfil de competencias         es un listado de las competencias esenciales para un cargo o  rol y
normalmente se deben priorizar las 6 a 9 competencias más importantes para cada una.

El perfil de competencias establecido para cierto cargo, no sirve para uno similar en otra empresa,
para que este enfoque sea eficaz, los perfiles deben referirse a comportamientos observables en
términos de la realidad de cada empresa.

¿Cómo beneficia el modelo de competencias a la Gestión del talento humano? Para la selección permiten identificar eficazmente los mejores candidatos que demuestren poseer las competencias que aseguren un alto desempeño. Para el desarrollo de personal parte de la comparación entre el perfil requerido y la realidad de cada persona, clarificar oportunidades de mejora o valorar el potencial disponible, logrando una mejor adecuación persona- cargo. Como el perfil se concreta en comportamientos observables, esto hace mucho más fácil que jefe y colaborador estén de acuerdo para fijar compromisos y evaluar el desempeño, para la remuneración o paga,  añade un criterio adicional al contenido del puesto y a la referencia de mercado, en busca de una paga por resultados, pero que en Colombia la legislación  laboral tiene sus trabas al no permitir establecer flexibilidades salariales mensuales, que permitan  hoy un mayor pago o menor según resultados de desempeño frente a las metas  propuestas..

El modelo de competencias en general es una reflexión a la plataforma existente de gestión humana que se tenga en cualquier organización, haciendo revaluar los paradigmas de gestión que se aplican, si es que llegaron aplicarse o simplemente hacemos uso del término que este de moda como es el caso,  o simplemente por protocolo y modernidad al proceso que llamábamos selección y contratación, hoy se llama  selección por competencias y seguimos haciendo lo mismo, o  su significado comprendido en su dimensión, está trascendiendo  a rediseñar y elaborar  como la Biblia empresarial, la  Plataforma de Gestión Basada en Competencias, gestionado por un insumo llamado diccionario de competencias, fruto del trabajo interno de la organización  y su equipo de expertos en cada una de las áreas claves de negocio.

Las competencias laborales pueden identificarse a partir de la caracterización ocupacional y del análisis funcional del área objeto de análisis y expresarse en unidades de competencia y titulaciones.

A la identificación y definición de Unidades de Competencia Laboral debe darse un enfoque integrado, buscando la relación sistémica entre el hacer, el saber y el ser, como respuesta a requerimientos del entorno productivo y necesidades del desarrollo personal y social de los trabajadores.

Cabe mencionar que la OIT ha definido el concepto de "Competencia Profesional" como la idoneidad para realizar una tarea o desempeñar un puesto de trabajo eficazmente por poseer las calificaciones requeridas para ello(4). En este caso, los conceptos competencia y calificación, se asocian fuertemente dado que la calificación se considera una capacidad adquirida para realizar un trabajo o desempeñar un puesto de trabajo.


Reflexión


En cierta ocasión cuando asistí a un seminario con Miguel Ángel Cornejo, comentaba que la persona en esta época sería exitosa,  si vivía en la incompetencia y todos los competentes en esos momentos quedamos frustrados de sus esfuerzos, queriendo decir  en esos términos a los diferentes niveles o etapas que vive el triunfador en su plan de carrera, tratando de aprender día a día temas nuevas y descubrir  que es lo que sabe – hace y siente al jefe  para ser jefe el día de mañana.

El dilema de los enfoques en el desarrollo de competencias, es un tema que las empresas optan de acuerdo a sus objetivos organizacionales e individuales, si optan por el funcional su tendencia gira alrededor del hacer (producir), es universal, producto de referenciar personas y empresas expertas en el área especifica a valorar competencias, mientras que el enfoque comportamental, tiene su esencia en el saber hacer pero con énfasis en el sentir, sus motivos para  desarrollar capacidades de orientación al logro con actitudes productivas a la empresa y su rol.

La tendencia de las organizaciones y las áreas de RH hoy por hoy están pasando por una etapa de agente de cambio y socio estratégico y en la medida en que no  considere una moda el  implementar las mejores prácticas de negocios, seguramente los resultados serán excelente  en términos de calidad – oportunidad y costo.

Hoy cuando  se habla del rol estratégico de RH, sustenta y clarifica que el enfoque a aplicar es el conductual, ya que nace no de una mesa sectorial sino de su propia cultura y direccionamiento estratégico macro y micro.

Las personas preceden  las estrategias  y  según el impacto  y compromiso que se adquiera frente a ellas, así mismo se lograrán los resultados  de una manera  diferente en todas las empresas, pero el tema no es que lograron sino cómo lo hicieron.

Uno de las acciones eficaces es el  identificar las competencias y para ello se requiere  seleccionar a las personas excelentes y promedios  y la pregunta  sería ¿Cómo se seleccionan, y cual instrumento?

Otro de los  cuestionamientos es que si hoy hablamos de sinergia empresarial, corporatividad por qué  disgregar el estudio de las competencias a partir de los cargos y no de procesos o responsabilidades, proyectando el rol  integral o polivalente



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