Las organizaciones
como los seres humanos, a través de la historia han evolucionado pasando por
diferentes etapas de desarrollo, la organización debe estar abierta a los cambios y
condiciones de ley, ha generado ajustes
a sus componentes socioculturales, estructurales y de impacto social del
personal a la comunidad y clientes.
Sea esta la
oportunidad para proponer e implementar a través de este documento una
propuesta hacia un modelo de gestión
por competencias que apoye los requerimientos exigidos en la ISO 9001 versión
2008 capítulo 6.2 referente al tema de recursos humanos, la cual permitirá
enriquecer la implementación de un sistema de gestión de calidad y
facilite la certificación de la ISO 9000
versión 2008 de los servicios y productos que procese la empresa.
Asumir el modelo de gestión de
competencias y su impacto para la implementación de un sistema de calidad en
sus operaciones, que ameriten la certificación
de la ISO 9001-2000, requiere de un cambio de actitud, conocimientos y
habilidades de las directivas y colaboradores de la organización, desarrollando
personal competente en los servicios y
productos ofertados con características de
calidad y confiabilidad.
El gran reto de esta
filosofía de calidad no solo es de procesos, materias primas, estructura
física, debe estar enfocada en repensar
en el hombre y sus relaciones con la vida que desea, de ahí la importancia de
promover un desarrollo integral y compartido del ser humano y sus entornos.
Con miras a la certificación de la ISO 9001 versión
2008, la empresa al no existir un modelo de gestión de competencias que defina,
evalúe y permita desarrollar las competencias al personal de la compañía que
responda a las exigencias de la norma en su capítulo 6.2 cuando dice” El personal que
realice trabajos que afecten a la calidad del producto debe ser competente con
base en la educación, formación, habilidades
y experiencias apropiadas”.
Este modelo y sus resultados permitirán
que las personas que hacen parte de la cadena del servicio o elaboración
del producto y servicios, den valor agregado al cliente.
Es determinante la fidelización de los clientes que
hoy se tienen y potencialmente los que se deben atraer en estas épocas para
mantenerse en el mercado, a sabiendas de que el consumidor moderno está muy
informado de lo que se existe en el mercado y quien le ofrezca la mejor alternativa de productos
y servicios en términos de calidad,
confiabilidad y oportunidad liderará el mercado.
Las competencias
nacen de la estrategia de los negocios y su importancia ha sido haber mejorado
la productividad de las organizaciones, a través de mejorar el desempeño individual.
Por ende, estas se
deben poder medir, deben ser observables, alineadas a la estrategia y
generadoras de ventajas competitivas y el reto para los gerentes de talento humano, es entender
las necesidades de sus clientes para hacer una contribución relevante y
tangible al negocio que responda a sus problemas, retos y oportunidades
específicas.
Los
negocios deben crear ventajas competitivas sostenibles y una de las ventajas
que puede crear y que es difícilmente copiable
por los competidores, es contar con un talento humano con las
competencias requeridas para enfocarse a la satisfacción del cliente y al auto
renovación continua.
El
modelo de competencias cambió el criterio con el cual se definía el éxito,
quien mejor lo ejecute tenga o no tenga
título sin revisar el nivel jerárquico para escalar dentro de una organización,
lo que importa son las competencias que un individuo demuestre tener y su
actitud para adquirir más competencias que lo habiliten para desempeñar
diferentes roles.
Se
requiere, entonces, cambiar el foco de atención de capacitar por cumplir
presupuestos al de desarrollo de personal, enseñando contenidos que mejoren el
desempeño y solucionen problemas del negocio.
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